Historia

Historia

El Instituto de Etnomusicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú tiene sus orígenes en 1985, cuando se creó el Archivo de Música Tradicional Andina con el apoyo de la Fundación Ford. Bajo la cobertura administrativa del Instituto Riva-Agüero, esta iniciativa tuvo como objetivo conservar y organizar colecciones de grabaciones sonoras obtenidas mediante trabajo de campo en diversas regiones de los Andes peruanos, contribuyendo a la preservación de la memoria musical y cultural del país.

Con el tiempo, el archivo amplió sus actividades más allá del resguardo documental, incorporando proyectos de investigación, registro audiovisual y difusión cultural. Este proceso implicó también la ampliación de su campo de interés hacia otras expresiones musicales del país, incluyendo manifestaciones de la música popular y diversas prácticas culturales vinculadas a fiestas, rituales y dinámicas comunitarias.

En 1998, reflejando esta evolución institucional, la unidad adoptó el nombre de Centro de Etnomusicología Andina, consolidando su orientación hacia la investigación y la documentación de las prácticas musicales desde una perspectiva etnomusicológica.

En 2006, la unidad adquirió autonomía administrativa dentro de la Pontificia Universidad Católica del Perú y pasó a denominarse Instituto de Etnomusicología (IDE), consolidándose como un centro de investigación interdisciplinaria dedicado al estudio de la música en sus dimensiones sociales y culturales, así como a la preservación y gestión de archivos sonoros y audiovisuales.

En la actualidad, y tras haber sido distinguido en 2017 como «Personalidad Meritoria de la Cultura» por el Ministerio de Cultura del Perú, el Instituto continúa ampliando y preservando su archivo audiovisual, uno de los acervos más importantes del país para la documentación de las músicas tradicionales y populares. Paralelamente, desarrolla proyectos de investigación, publicaciones académicas y de divulgación, producciones audiovisuales e iniciativas orientadas al estudio, la preservación y la difusión de las músicas y prácticas culturales del Perú.

Asimismo, promueve proyectos de investigación colaborativos, tanto nacionales como internacionales, dedicados al estudio de los entornos sonoros, los procesos de revitalización musical y las políticas culturales vinculadas al patrimonio. En este marco, impulsa iniciativas de socialización y apropiación colaborativa de sus colecciones sonoras y audiovisuales, generando espacios de escucha, formación y creación junto a músicos, danzantes y portadores de tradiciones culturales en diversas regiones del país.